El sector agropecuario de la provincia manifestó una profunda inquietud ante los pronósticos de severos excesos hídricos en la región. La entidad del campo santafesino advirtió sobre las serias deficiencias en las obras públicas defensivas que amenazan con resentir la cosecha del circuito agrícola interior.
Las deficiencias en los canales de drenaje y la falta de mantenimiento en los caminos rurales preocupan a los productores regionales. El deterioro de los caminos secundarios dificulta la rápida evacuación del agua acumulada y complica el transporte de los granos en las zonas con mayores riesgos de anegamiento prolongado.
Las autoridades rurales explicaron que los trabajos de saneamiento actuales resultan insuficientes para afrontar tormentas de gran magnitud. Por su parte los dirigentes enfatizaron que las fallas de infraestructura obedecen a un rezago histórico del Estado provincial acumulado durante décadas, reeditando temores similares a las pérdidas sufridas en campañas anteriores.
La falta de alcantarillado adecuado y el estancamiento de las obras estructurales vuelven vulnerable al sector agroindustrial frente al mal tiempo. De esta forma los agricultores afrontan la inminente temporada de precipitaciones con notable incertidumbre sobre su capacidad operativa para resguardar la producción en los campos de la región.
El sector espera que las condiciones meteorológicas no alcancen los niveles extremos previstos por los especialistas para la zona. La preservación del capital productivo dependerá de la respuesta inmediata de los sistemas de drenaje y de la asistencia oficial que se brinde a las comunidades afectadas.
