El tiempo desmejora rápidamente tras el calor del lunes. Se esperan tormentas eléctricas hasta el miércoles inclusive.
La provincia de Santa Fe entra en un periodo de alta inestabilidad climática con alertas que afectan principalmente a la franja centro-norte. Tras un lunes cálido, el ingreso masivo de humedad ha generado una densa capa nubosa que desencadenará tormentas eléctricas de gran magnitud. El Servicio Meteorológico advierte que, mientras en la capital los registros serán moderados, el extremo norte provincial deberá prepararse para una descarga pluvial de alto impacto que podría superar los 160 milímetros en sectores rurales y urbanos.
El foco de preocupación se sitúa en los departamentos del norte, donde la saturación de los suelos podría verse comprometida por el volumen de agua previsto para este martes y miércoles. En el resto de la provincia, los acumulados se mantendrán en un rango variable de 15 a 60 milímetros, aunque las tormentas locales podrían descargar más de 100 milímetros en lapsos breves. Además de la lluvia, el informe técnico hace hincapié en la posibilidad de ráfagas violentas y granizadas puntuales que podrían afectar la infraestructura eléctrica y las áreas de cultivo.
Hacia el fin de semana, se prevé una ventana de buen tiempo que permitirá el escurrimiento de las aguas, especialmente entre el jueves y el sábado. No obstante, la tendencia a largo plazo sugiere que la inestabilidad retornará el domingo, iniciando un patrón de mal tiempo persistente. Las autoridades locales recomiendan limpiar desagües y evitar el retiro de residuos durante las horas de mayor intensidad del temporal para minimizar riesgos de inundaciones urbanas.
El seguimiento satelital será constante para evaluar la progresión del frente hacia el litoral, priorizando la asistencia en las zonas donde el impacto hídrico resulte más severo.
