El Partido Justicialista de Santa Fe ha decidido romper el letargo y activar un proceso de reorganización que tiene como meta final el retorno al poder en 2027. En una cumbre que reunió a dirigentes de todos los sectores en la sede de la capital provincial, el PJ logró una foto de unidad que, si bien es incipiente, marca el cese de las hostilidades públicas entre el kirchnerismo, el perottismo y los sectores territoriales. El mensaje es de apertura, pero el trasfondo revela una lucha interna por quién manejará la «lapicera» en el armado de las listas para las próximas elecciones generales.
El tablero interno: Democratización y confianza
La reunión no solo sirvió para analizar la coyuntura, sino para poner sobre la mesa las tensiones que aún persisten en la estructura partidaria:
- El reclamo de apertura: Sectores vinculados al exgobernador Omar Perotti y agrupaciones como «Comunidad» (Leandro Busatto) y «Activemos» exigen una mayor democratización. El foco está puesto en la mesa política y en la figura de los apoderados, buscando una estructura más participativa que evite las decisiones cerradas de la conducción actual.
- La reconstrucción de la confianza: Dirigentes como Eduardo Toniolli y Juan Manuel Pusineri coincidieron en que este es solo el primer paso de un proceso largo. El objetivo es generar una síntesis programática que permita al peronismo presentarse como un «contramodelo» sólido frente a las políticas de Maximiliano Pullaro y el gobierno nacional de Javier Milei.
La defensa de las PASO como muro de contención
Uno de los puntos de mayor consenso en la cumbre fue la exigencia de definiciones al gobernador Pullaro sobre la reforma electoral que se cocina en la provincia. El peronismo ve con sospecha cualquier intento de modificar las reglas de juego en el corto plazo:
- Blindaje a las primarias: El PJ definió una postura cerrada en defensa de las PASO. Argumentan que el sistema ha funcionado para ordenar las candidaturas y es la única herramienta capaz de contener a un frente peronista diverso donde las diferencias internas deben resolverse mediante el voto ciudadano.
- Reglas claras: El partido emitirá un comunicado exigiendo precisiones sobre el cronograma y el esquema electoral. Para el justicialismo, la falta de certezas del oficialismo es una estrategia que dificulta el armado de una propuesta competitiva en un contexto donde el tiempo corre hacia el 2027.
El PJ santafesino intenta pasar de la fase de «queja» a la de «propuesta», buscando reconectar con una sociedad golpeada por la caída del empleo y el cierre de unidades productivas que denuncian los propios dirigentes. Al reclamar su lugar en la mesa de discusión de la reforma electoral, el peronismo le hace saber a Pullaro que, a pesar de estar fuera del Gobierno, sigue siendo el actor institucional con mayor despliegue territorial. El desafío será lograr que esta «mesa política ampliada» no sea solo una foto de ocasión, sino el inicio de una arquitectura electoral sólida para enfrentar al frente «Unidos para Cambiar Santa Fe».
