Con una proyección de 67 millones de toneladas en todo el país, Santa Fe consolida su liderazgo gracias a la incorporación de 190.000 nuevas hectáreas y rindes que superan las previsiones iniciales. El clima favorable de marzo y abril fue clave para el salto productivo.
El sector agrícola santafesino atraviesa un ciclo excepcional en la campaña 2025/26, posicionándose como uno de los motores principales detrás de la marca récord que alcanzará el maíz en Argentina. Según los últimos datos satelitales procesados por la Bolsa de Comercio de Rosario, el aumento en la superficie destinada al grano y una mejora sustancial en la sanidad de los cultivos han permitido elevar las expectativas de producción a niveles nunca vistos.
La recuperación hídrica registrada durante la segunda quincena de febrero y consolidada con lluvias intensas en marzo fue determinante para compensar el inicio seco del verano. Solo en el arranque de abril, las precipitaciones en la zona núcleo superaron ampliamente los promedios históricos, brindando el impulso final tanto a los planteos tempranos como a los tardíos. En Santa Fe, la expansión del área sembrada se tradujo en una mayor participación en el volumen nacional, que ahora se estima en 67 millones de toneladas totales. A diferencia de ciclos previos marcados por la sequía y plagas como el spiroplasma, la presente campaña destaca por una baja incidencia sanitaria, producto de una mejor elección de materiales genéticos y un monitoreo técnico riguroso. Los resultados actuales, con gran parte de la cosecha ya avanzada en la región central, confirman que los rindes locales se mantienen en el podio nacional, reforzando la importancia estratégica de la provincia en la cadena agroexportadora.
Este escenario de abundancia no solo oxigena la economía regional, sino que ratifica la capacidad de resiliencia y tecnificación del productor santafesino ante los desafíos climáticos.
