El reciente informe del organismo estadístico evidencia una atenuación en el ritmo de las subas mensuales al registrar un 2,6 por ciento. Al constatarse este freno, el Palacio de Hacienda busca consolidar su estrategia de estabilización, intentando alinear las expectativas de los agentes privados en un contexto de desvíos nominales acumulados.
El desfasaje presupuestario y el frente cambiario
La desaceleración del indicador general no constituye un evento aislado, sino que responde a la estabilidad cambiaria transitoria y al comportamiento nulo de los bienes estacionales. Esta dinámica de contención intenta amortiguar el alza de los regulados, evidenciando que la pauta de gastos fijos residenciales sigue condicionada por los rezagos de los ajustes aplicados a los combustibles líquidos.
El interés prioritario de este escenario radica en que el acumulado cuatrimestral del doce coma tres por ciento neutralizó la previsión anual del diez coma uno por ciento fijada en el Presupuesto. Dado que las consultoras privadas proyectan un piso cercano al treinta por ciento para el cierre del ejercicio, el equipo económico se ve obligado a endurecer las condiciones de absorción monetaria. Esta discrepancia afecta las decisiones de inversión de los sectores económicos y la planificación de los gobernadores, quienes deben recalcular sus paritarias salariales basándose en la inflación subyacente y no en las metas iniciales. La consecuencia de mediano plazo de esta distorsión será una mayor presión sobre las tasas de interés reales, un factor que limita el financiamiento al sector privado y obliga a los ciudadanos de a pie a convivir con un estancamiento del poder adquisitivo mientras los precios buscan un nuevo punto de equilibrio frente a la volatilidad internacional de la energía.
La resolución de este dilema macroeconómico definirá la credibilidad del programa de reformas estructurales. El equilibrio entre la desinflación de los bienes básicos y el ajuste de los precios relativos es la gran controversia actual. Solo una disciplina fiscal inquebrantable evitará una reversión de la tendencia observada.
