A través de una inversión superior a los 70 millones de pesos, la provincia saldó una deuda de 40 años con la comunidad mocoví del norte santafesino. La obra incluyó cisternas, sistemas de bombeo y tanques domiciliarios para asegurar presión y calidad en el servicio.
Abrir la canilla y contar con agua segura dejó de ser un anhelo para transformarse en una realidad cotidiana en el barrio Cacique Colashii de Los Laureles. Tras 40 años de espera desde el asentamiento de la comunidad mocoví en el lugar, el Gobierno de Santa Fe habilitó formalmente la red de agua potable que abastecerá a toda la zona. La obra, considerada estratégica para el desarrollo humano del departamento General Obligado, fue presentada el pasado miércoles como parte de un plan de infraestructura básica que prioriza a las poblaciones con mayores carencias sanitarias de la provincia.
La intervención estatal no se limitó únicamente al tendido de cañerías, sino que consistió en una solución técnica integral. Se montó una cisterna de 10.000 litros y un sistema de presurización en línea que garantiza que el recurso llegue con la fuerza adecuada a cada punto del barrio. Para complementar la red, la Secretaría de Agua y Saneamiento distribuyó 30 tanques de reserva domiciliarios y habilitó bebederos de uso público, asegurando que el acceso al vital elemento sea equitativo y constante para todas las familias residentes.
Desde la gestión provincial, el ministro Lisandro Enrico enfatizó la importancia de administrar con eficiencia los recursos para que las obras lleguen a «todos lados», generando al mismo tiempo puestos de trabajo locales. En sintonía, las autoridades comunales de Los Laureles remarcaron que este avance responde a la necesidad más urgente planteada por los vecinos, quienes durante décadas dependieron de métodos precarios de abastecimiento. La nueva red no solo mejora la higiene y la salud, sino que dignifica la vida diaria de los habitantes de la comunidad originaria.
La inauguración del sistema hídrico en el norte provincial reafirma el compromiso de la gestión santafesina con la equidad territorial. Tras cuatro décadas de postergación, el barrio Cacique Colashii cuenta finalmente con una infraestructura moderna que garantiza un derecho humano fundamental.
