Las obras de remodelación en la Plaza de la Cooperación permitieron visibilizar construcciones ocultas debajo del piso urbano. Según los primeros relevamientos técnicos estas galerías de mampostería pertenecerían al predio del Mercado Norte, un tradicional polo de abastecimiento rosarino que funcionó durante un siglo antes de su demolición definitiva en 1980.
Los operarios descubrieron pasadizos interconectados que habrían funcionado como antiguos depósitos comerciales y zonas de almacenamiento. Durante la supervisión de los trabajos los expertos evaluaron el nivel de deterioro producido por la humedad acumulada, analizando métodos viables para preservar el valor histórico del hallazgo sin frenar el plan general de recuperación del paseo cívico.
El hallazgo arquitectónico también dejó al descubierto complicaciones estructurales en la vegetación existente sobre el terreno. Debido a que las raíces de los ejemplares crecieron sobre las bóvedas socavando los cimientos, las autoridades municipales resolvieron retirar preventivamente un árbol de gran porte para evitar posibles colapsos ante la llegada de fuertes tormentas.
La intervención técnica sobre el subsuelo busca equilibrar la conservación patrimonial con las reformas de la superficie. Múltiples especialistas del ámbito histórico destacaron la trascendencia de integrar estas ruinas al patrimonio urbano local, garantizando que los vecinos puedan conocer aspectos inéditos de la memoria comercial de la zona.
