Tras el hallazgo de ovitrampas positivas en diversos distritos, el municipio intensifica los operativos de descacharrado y concientización. Aunque la ciudad no registra infectados locales, el primer caso importado en la bota santafesina pone en guardia al sistema de salud.
La Secretaría de Salud municipal confirmó que el monitoreo entomológico semanal arrojó la presencia del mosquito transmisor del dengue en 38 sectores geográficos de la capital provincial. En una etapa crítica de vigilancia, y coincidiendo con la aparición del primer paciente con antecedentes de viaje en territorio santafesino, las autoridades locales aceleran las tareas de bloqueo y saneamiento ambiental para impedir que la circulación del vector se traduzca en un brote de casos autóctonos.
El último relevamiento, correspondiente a la primera quincena de abril, evidenció una expansión del insecto en puntos estratégicos que incluyen desde Guadalupe y Candioti hasta barrios del cordón oeste y el microcentro. A través de un convenio con la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, el sistema de 60 localizaciones de control permitió mapear la actividad de las hembras adultas mediante el seguimiento de desove.
Los equipos territoriales se encuentran desplegados realizando tareas de educación sanitaria y retiro de residuos que puedan acumular agua, haciendo especial hincapié en que la existencia del mosquito no implica, por el momento, la existencia de enfermos en la ciudad. Sin embargo, la proximidad del otoño y las precipitaciones recientes obligan a extremar las medidas domésticas, como la limpieza de canaletas y el recambio de agua en floreros o bebederos. El despliegue municipal incluye también intervenciones en instituciones educativas y ferias públicas para instruir a la población sobre el ciclo biológico del vector. La nómina de barrios afectados es extensa, abarcando zonas como El Pozo, Colastiné Norte, San Lorenzo y Centenario, lo que demuestra una distribución uniforme del riesgo en todo el ejido urbano.
El éxito del bloqueo epidemiológico dependerá ahora del compromiso vecinal en el mantenimiento de patios limpios, una barrera fundamental para evitar que Santa Fe inicie una cadena de contagios locales.
