Los equipos técnicos desarrollaron limpiezas profundas en los sumideros de múltiples barriadas residenciales costeras. Los coordinadores de infraestructura municipal aceleraron las remociones de sedimentos acumulados para garantizar el correcto escurrimiento y evitar los anegamientos viales severos.
Las estimaciones climatológicas oficiales confirman la inminente consolidación de una fase de alta inestabilidad atmosférica sobre la zona central. Los especialistas del área hídrica provincial remarcaron que estas obras operativas conjuntas resultan fundamentales para proteger los complejos habitacionales periféricos expuestos.
Las maquinarias pesadas trabajaron en la rectificación geométrica de zanjones extensos dentro de los vecindarios Nuevo Alberdi y Hostal del Sol. Los obreros del departamento de servicios públicos removieron toneladas de residuos tecnológicos, malezas densas y barros consolidados que obstruían las canalizaciones troncales que conectan de forma directa con las cuencas secundarias.
En simultáneo, las dependencias gubernamentales iniciaron el dragado preventivo sobre la desembocadura natural del arroyo Ludueña para aliviar el caudal. Los ingenieros civiles de la provincia destacaron que la medida beneficiará sustancialmente el escurrimiento de localidades aledañas como Funes, minimizando los riesgos de inundación en las áreas rurales circundantes.
Los inspectores ambientales solicitaron la colaboración activa de los ciudadanos respecto a la correcta disposición de los desechos domiciliarios diarios. Los promotores del cuidado comunitario recordaron que obstruir los desagües con bolsas plásticas potencia los colapsos viales rápidos.
