Los registros oficiales del intercambio mercantil confirmaron un desempeño sumamente favorable para la balanza de pagos. Las autoridades del área económica valoraron el saldo positivo mensual como un síntoma claro de solidez en las cuentas externas.
El volumen despachado alcanzó ingresos millonarios apuntalados por el rendimiento de las manufacturas de origen agropecuario e industrial. La dinámica de la venta de bienes contrarrestó holgadamente el moderado crecimiento en la adquisición de insumos importados para la producción.
El balance del primer semestre arrojó un saldo positivo acumulado de casi 14.000 millones de dólares gracias al sostenido aporte de los derivados agrícolas y las manufacturas complejas. Las ventas dirigidas a destinos internacionales encontraron en Brasil, China y Estados Unidos a sus principales compradores continentales, mientras que la demanda de India registró una suba exponencial. Del lado de las compras al extranjero, los bienes intermedios concentraron el mayor volumen para mantener operativas las cadenas manufacturas locales. Este esquema de intercambio bilateral permitió fortalecer las reservas internacionales públicas mediante un superávit comercial neto de 2.194 millones de dólares en el último mes analizado.
Las perspectivas oficiales proyectan mantener la tendencia positiva durante el segundo tramo del año. La consolidación de los saldos superavitarios representa una de las metas centrales del equipo económico para garantizar divisas.
