Los indicadores desestacionalizados arrojaron una contracción mensual moderada en comparación con la rueda precedente del esquema productivo. Los analistas de la actividad pesquera destacaron que las flotas dedicadas al procesamiento en fresco mostraron variaciones positivas, contrarrestando la paralización temporal que afectó a las embarcaciones congeladoras.
Las mermas registradas durante el período analizado respondieron principalmente al fuerte desplome experimentado en las maniobras sobre moluscos en aguas nacionales. Los operadores del sector marítimo constataron un aporte favorable en la recolección de crustáceos, sector que experimentó un repunte extraordinario en el comparativo interanual gracias a las favorables condiciones oceanográficas registradas.
Asimismo, la nómina de capturas efectuadas por buques de conservación en frío presentó un descenso considerable cercano al treinta y ocho por ciento. Los especialistas de la industria pesquera proyectan una recuperación progresiva de los volúmenes desembarcados en puertos patagónicos durante la segunda mitad de la temporada de pesca actual.
La balance anual continúa ofreciendo un saldo positivo que respalda la sustentabilidad de la actividad en las distintas terminales marítimas. Los directivos del área comercial prevén un reordenamiento de los mercados compradores tras la estabilización de los stocks globales.
