El reclamo desesperado de la comunidad movilizó a la ciudadanía frente a la falta de datos sobre el paradero femenino. Las demandas de la familia se concentraron en las puertas del fuero judicial para solicitar celeridad técnica a las autoridades.
Los investigadores policiales tomaron declaraciones a conocidos e inspeccionaron registros audiovisuales en diversos puntos urbanos tras alertas telefónicas. Las tareas de la brigada canina desplegaron rastrillajes intensivos en espacios verdes locales sin obtener resultados favorables sobre la investigación.
La persona buscada padece afecciones de salud mental y requiere medicación diaria para mantener su estabilidad biológica adecuada. Las alertas de los allegados advierten sobre la extrema vulnerabilidad que atraviesa al no contar con sus remedios esenciales.
El hallazgo reiterado de vestimentas reconocidas por los parientes en distintos sectores incrementó la preocupación de la comunidad. Las fuerzas de la justicia mantienen activas las patrullas mientras reciben nuevos reportes aportados por testigos ocasionales.
Una nueva concentración comunitaria recorrerá las arterias de la ciudad para visibilizar el caso ante las autoridades. Las organizaciones del sector acompañan el pedido materno para obtener respuestas concretas que permitan localizar a la persona ausente.
