29 septiembre, 2026
1b395a1c-2f67-468d-8986-d28e90cb27ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0

Un informe sociodemográfico elaborado por la Municipalidad, la Bolsa de Comercio y universidades locales expone un cambio de paradigma: la cantidad de viviendas creció un 20% frente a un aumento poblacional de apenas el 4,4%. La caída en la natalidad y el envejecimiento de la población reconfiguran el mercado inmobiliario y los servicios.

La ciudad de Santa Fe atraviesa una reconfiguración estructural en la composición de sus hogares y su dinámica urbana. Según el reporte “La ciudad de Santa Fe en transformación”, elaborado por el programa Santa Fe Cómo Vamos, entre 2010 y 2022 la población total apenas creció un 4,4% (alcanzando los 408.572 habitantes), mientras que el número de hogares se incrementó un 20%. Esta divergencia redujo el tamaño promedio de las familias: las unidades habitacionales compuestas por una o dos personas pasaron del 43,7% al 52,3% del total, convirtiéndose en la modalidad de convivencia predominante en la capital provincial.

Este fenómeno se cruza con un marcado cambio en el perfil demográfico. La tasa de natalidad cayó de 21,8 por mil en 2014 a 8,7 por mil en 2025, mientras que la tasa de mortalidad (10,6 por mil) derivó en un crecimiento vegetativo negativo. Al mismo tiempo, la franja de adultos mayores de 65 años trepó al 12,6%, consolidando el envejecimiento poblacional. La postergación de la maternidad (los embarazos adolescentes cayeron al 8,5% y los tardíos subieron al 20,9%) coincide con una mayor presencia femenina en las aulas universitarias, donde las mujeres representan el 60,6% de la matrícula.

El nuevo escenario presiona de forma directa sobre el mercado de la vivienda y la movilidad urbana. La proporción de hogares inquilinos creció del 17,6% al 23,4%, impulsando la edificación de departamentos por sobre las casas tradicionales. En materia laboral, el trabajo por cuenta propia ascendió al 29,2% con un 64,2% de informalidad, mientras que el transporte registró un aumento del 43,1% en el parque automotor (con fuerte impacto de las motocicletas) y una caída del 30,8% en los pasajeros de colectivo, compensada parcialmente por el crecimiento de las bicicletas públicas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *