El estudio elaborado por las entidades santafesinas reveló una caída de menor intensidad durante el último periodo analizado. Las estimaciones del sector financiero sugieren que el ritmo de enfriamiento moderó su velocidad tras varios meses seguidos de contracción.
La pérdida de dinamismo productivo quedó expuesta al registrarse tres mediciones mensuales consecutivas en terreno negativo. Varios analistas de la economía señalan que la positiva evolución bursátil e interanual no alcanza para disipar la cautela reinante en el mercado.
El repunte en la cotización de los títulos públicos y la baja en las tasas bancarias aportaron un respiro a las firmas. Múltiples especialistas en la materia destacan que el alivio crediticio junto al rebote del gasto estatal brindaron un sostén transitorio al esquema general.
En contraposición, los componentes vinculados a la contratación laboral y a los insumos industriales evidenciaron un claro desgaste. Diversos informes del organismo privado advierten que la menor compra de maquinaria y el freno en la construcción complican la recuperación fabril.
Para consolidar una senda expansiva resulta indispensable que la liquidez financiera se traslade efectivamente hacia la actividad productiva real. Las autoridades del centro bursátil confían en que el abaratamiento del crédito logre reactivar el consumo interno en los próximos meses.
