Con más de 2,8 millones de toneladas movilizadas entre enero y junio, el sistema portuario público consolida una reactivación histórica. El salto del 48% en Puerto Rosario, la reorientación comercial de Santa Fe y la consolidación de la Zona Franca Santafesina marcan el pulso de la inserción exportadora de la región.
El balance operativo del sistema portuario público de la provincia de Santa Fe durante la primera mitad de 2026 expone una fuerte recomposición de los flujos de comercio exterior y la consolidación de la Hidrovía Paraná-Paraguay como el principal activo logístico regional. Entre enero y junio, las terminales bajo administración y concesión provincial movilizaron un volumen agregado superior a los 2,8 millones de toneladas de carga, quebrando récords históricos en el transporte multimodal de contenedores y graneles exportables. Este dinamismo responde a la confluencia de una mayor tracción de saldos agrícolas e industriales y un agresivo plan de infraestructura vial y aduanera diseñado por la gestión de Maximiliano Pullaro para abaratar los costos de transacción de la producción del interior del país.
El motor fundamental de este salto de escala se localizó en el Puerto de Rosario (Enapro), cuya actividad semestral alcanzó las 2.156.428 toneladas, registrando un incremento del 48% en comparación con el mismo período de 2025. El desglose material de la terminal rosarina muestra que el operador Servicios Portuarios S.A. (Sepor) lideró el movimiento general con más de 1,4 millones de toneladas de granos, mientras que Terminal Puerto Rosario (TPR) traccionó el segmento de mayor valor agregado al operar 58.631 TEUs (unidades equivalentes a contenedores de 20 pies), lo que implicó una expansión del 78% respecto al año anterior. Este avance sitúa a la región no solo como una aduana cerealera tradicional, sino como una plataforma competitiva para captar cargas de economías regionales y proyectos mineros —como el litio del noroeste y el cobre de Cuyo— e inclusive flujos de tránsito industrial provenientes de Brasil.
Los puertos del centro y norte provincial acompañaron la tendencia expansiva mediante procesos de reconfiguración comercial y diversificación operativa. En la capital provincial, el Puerto de Santa Fe superó las 110.000 toneladas en su Terminal de Agrograneles, logrando estabilizar su caja tras reorientar sus servicios hacia cooperativas y pequeños productores locales pymes, con proyecciones de abrir líneas directas de comercio exterior con Uruguay de cara a 2027. Por su parte, la Terminal II de Puerto Villa Constitución despachó 182.085 toneladas —un crecimiento del 34% interanual—, en tanto que Puerto Reconquista multiplicó por más de tres sus servicios fluviales, adaptando sus instalaciones náuticas para contener la demanda de servicios logísticos de proximidad.
Finalmente, la Zona Franca Santafesina terminó de estructurar el entramado logístico e industrial al movilizar un récord de 340.131 toneladas de carga a granel, tres veces el volumen consolidado en 2022. La habilitación de muelles para el transporte fluvial transformó el perfil de este enclave aduanero, que este semestre absorbió cerca de 188.000 toneladas por vía de río y registró el ingreso de casi 13.000 camiones pesados. El éxito de esquemas como el «Operativo Palanquillas» —diseñado para coordinar el traslado de 52.000 toneladas de acero semielaborado desde las plantas metalúrgicas de Gerdau y ArcelorMittal Acindar— demuestra que la eficiencia aduanera de las zonas francas opera como un eslabón crítico para abaratar la logística industrial, consolidando la competitividad de Santa Fe en el mapa comercial del Cono Sur.
