29 septiembre, 2026
_dHHQWNrz_1300x655__2

El Indicador Sintético de Energía aumentó 3% interanual en el segundo trimestre, apuntalado por el dinamismo de Vaca Muerta y los derivados del petróleo. Sin embargo, la medición desestacionalizada del organismo oficial registró una contracción del 1,3% respecto a los primeros tres meses del año, reflejando el freno progresivo del consumo industrial.

El impulso del sector extractivo continuó marcando récords históricos de producción hidrocaburífera, alcanzando los 916.200 barriles diarios en julio con un incremento del 17,2%. En contraposición con la minería, la generación eléctrica destinada al autoconsumo manufacturero sufrió una caída del 12,7% interanual durante el mismo período, evidenciando la menor demanda del mercado doméstico.

La industria de los biocombustibles mostró un rebote productivo del 20% interanual al totalizar 294.848 toneladas entre abril y junio. A pesar del incremento en las plantas santafesinas, el volumen acumulado en lo que va del año continúa entre los más bajos de los últimos 17 años, en medio del debate legislativo por una nueva normativa para el sector agroexportador.

Las inversiones dentro del ámbito energético se mantienen orientadas a la expansión de infraestructura y la exportación de divisas. Los proyectos del sector petrolero y las empresas gasíferas buscan diversificar sus destinos comerciales para sostener el nivel de actividad ante la marcada capacidad ociosa que afecta a la manufactura nacional.

El comportamiento divergente entre las actividades primarias de exportación y el entramado productivo local definirá la tendencia económica del segundo semestre. El desempeño de los hidrocarburos intentará compensar la desaceleración del consumo interno mientras las compañías ajustan sus proyecciones de demanda para el resto del año.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *