La fiscalía recopila evidencias biológicas y tecnológicas mientras la madre del niño de seis años permanece alojada en un penal de mujeres a la espera de la audiencia imputativa.
A tres días del hallazgo sin vida de Izan Aguirre en una vivienda del barrio Reyes de San Justo, la causa judicial registró avances significativos en el plano preventivo y de recolección probatoria. La autopsia preliminar confirmó que el deceso del niño de seis años se produjo por asfixia, consolidando la hipótesis de un hecho violento. En ese marco, su madre (R.M., de 22 años) fue derivada desde el hospital Mira y López hacia la Unidad N° 4 Instituto de Recuperación de Mujeres de la ciudad de Santa Fe, donde continúa detenida a disposición de la Justicia.
La causa se encuentra bajo la órbita de la fiscal de San Justo, Daniela Montegrosso, y de la fiscal de la Unidad de Homicidios, Laura Urquiza. Las investigadoras ordenaron el secuestro de dispositivos electrónicos (un teléfono móvil y una notebook), prendas de cama y muestras biológicas en la escena del hecho para someterlos a peritajes técnicos. De acuerdo con los registros oficiales citados por el Ministerio Público de la Acusación, la joven no presenta antecedentes penales ni registraba denuncias previas por violencia familiar o maltrato infantil.
En paralelo a las medidas judiciales, el entorno familiar materno hizo públicas declaraciones sobre el contexto previo al suceso. Daniel, abuelo de la víctima, descartó versiones vinculadas a consumos problemáticos o antecedentes de conflictividad violenta por parte de la joven, al tiempo que detalló el estado de conmoción de la imputada. La audiencia de imputación formal de cargos se llevará a cabo en los próximos días, una vez concluidos los análisis de los elementos recabados en la finca.
