El fatídico siniestro ocurrió durante las maniobras de aproximación a una isla del archipiélago de las Cícladas. Múltiples agentes de la policía europea confirmaron el deceso de un matrimonio británico recién casado y del piloto al mando de la nave.
La aeronave había despegado desde una zona continental con destino a un sector turístico del mar Egeo. Diversos habitantes de la comuna aseguraron haber escuchado ruidos extraños en los motores momentos antes de registrarse la caída del aparato.
Tras el fuerte impacto contra el suelo la estructura aérea comenzó a arder de forma inmediata. Varios efectivos de bomberos trabajaron en la zona para sofocar las llamas e iniciar las tareas de rescate entre las chapas consumidas.
Las autoridades británicas mantuvieron comunicación directa con los investigadores asignados para determinar los fallos mecánicos. Diferentes representantes de la empresa privada expresaron su profundo pesar tras confirmarse la pérdida de sus empleados en la tragedia.
