Un reciente estudio de opinión pública expuso una marcada brecha entre el sentir colectivo de los ciudadanos y la gestión del Poder Ejecutivo. Durante las mediciones estadísticas nacionales la amplia mayoría de los consultados manifestó que los principios patrios y el resguardo de los intereses soberanos perdieron relevancia dentro de las resoluciones políticas vigentes.
El relevamiento demográfico confirmó que una proporción considerable de los encuestados nota un renovado interés social por los símbolos colectivos. En los cruces de datos por edades se evidenció que las mujeres y los adultos mayores encabezan la percepción positiva respecto a la vigencia del patriotismo en la vida cotidiana.
La divergencia más notoria emergió al evaluar la conducta de las máximas autoridades frente a las determinaciones institucionales del Estado nacional. Mientras los consultores del equipo técnico procesaban las respuestas territoriales, solo una minoría de los entrevistados consideró que el oficialismo promueve decididamente la defensa del patrimonio del país.
El trabajo de campo metodológico abarcó muestras representativas distribuidas en diferentes nodos urbanos para garantizar un margen de confianza elevado. Varios analistas del comportamiento social destacaron que el concepto de identidad nacional conserva una gran fuerza simbólica entre los habitantes a pesar del contexto socioeconómico.
