Un relevamiento del Centro de Estudios de la Ciudad y la Fundación Friedrich Ebert basado en datos del Banco Central expone una crisis de capacidad de pago antes que de sobreendeudamiento. Con más de 330.000 santafesinos en mora y el 33,8% de los jóvenes comprometidos, el mapa financiero refleja la erosión del ingreso familiar en los principales centros urbanos.
El comportamiento del sistema financiero en la provincia de Santa Fe presenta un fenómeno paradójico que preocupa a analistas y entidades de crédito: a pesar de que la emisión de préstamos personales y el uso de tarjetas de crédito se estancaron durante 2026, la tasa de incumplimiento continuó su curva ascendente. La crisis de liquidez en los hogares dejó de ser un problema de exceso de endeudamiento para convertirse en un problema estructural de imposibilidad de pago.
Según los datos del Mapa de la Deuda Argentina —desarrollado por el Centro de Estudios de la Ciudad (CEC) y la Fundación Friedrich Ebert (FES) a partir de registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA)—, Santa Fe registra 330.842 personas con atrasos superiores a los 90 días, sobre un universo de 1,51 millones de deudores. El volumen de pasivos vencidos en la provincia ya roza el billón de pesos ($989.531 millones), dentro de un stock de deuda total que alcanza los $6,92 billones.
Aunque la tasa de morosidad provincial (14,29%) ubica a Santa Fe por debajo de la media nacional (17,4%) —posicionándola junto a La Pampa, la Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos entre las jurisdicciones con menor nivel relativo de incumplimiento—, el desglose territorial y demográfico enciende alarmas sobre la sostenibilidad del consumo en los aglomerados urbanos.
La brecha territorial: el peso de los centros urbanos frente al interior productivo
El informe expone una marcada asimetría entre las economías urbanas y las regiones agroindustriales de la provincia. Las grandes concentraciones poblacionales absorben la mayor parte del deterioro financiero:
- El eje Rosario – La Capital: El departamento Rosario encabeza el ranking provincial con 137.427 deudores en mora, lo que representa el 41,54% del total santafesino. Su tasa de irregularidad trepa al 17,11%, superando holgadamente el promedio provincial. Por su parte, el departamento La Capital registra 30.247 morosos (16,30% de mora). Entre ambos distritos concentran prácticamente la mitad de las deudas impagas de la provincia.
- Tensión en la periferia industrial: Departamentos como San Lorenzo (16,76%) y General Obligado (16,13%), junto con el departamento Garay (16,87%), muestran niveles de mora alarmantes, condicionados por la pérdida de dinamismo en el empleo formal y la menor tracción salarial.
- La contención del interior agrícola: En el extremo opuesto, los departamentos de perfil marcadamente agrícola exhiben las tasas de morosidad más bajas de la provincia: Caseros (8,09%), San Martín (8,13%), San Justo (8,41%) y Belgrano (8,43%). La inyección de divisas de las campañas agrícolas y un menor nivel de bancarización informal sostienen la capacidad de pago en estos distritos.
Precarización y crédito de subsistencia: la vulnerabilidad de los menores de 25 años
El indicador más crítico del relevamiento es el que involucra a la población joven. En Santa Fe, de los 102.580 menores de 25 años que tienen algún tipo de compromiso financiero registrado, 38.312 ya cayeron en la categoría de morosos, lo que representa una tasa de incumplimiento del 33,89%.
Este dato confirma que uno de cada tres jóvenes endeudados en la provincia se encuentra en mora, acumulando un pasivo promedio de $1.127.000 por persona. La radiografía del segmento joven refleja las fallas estructurales del mercado de trabajo: ingresos informales, inserción laboral precaria y una elevada dependencia del crédito no bancario o de tarjetas para financiar gastos corrientes de subsistencia (alimentos, servicios e indumentaria) a tasas de interés elevadas.
Un fenómeno nacional con impacto regional
A nivel país, el volumen de deuda en mora registró un salto exponencial del 793,8% entre julio de 2024 y junio de 2026. El 25% de los 19,43 millones de argentinos endeudados mantiene al menos una obligación en mora, y el 64,1% de los deudores en irregularidad ya tiene la totalidad de sus pasivos vencidos.
Para Santa Fe, este escenario plantea un desafío que excede lo estrictamente monetario: la consolidación de más de un tercio de la población joven en los registros de incobrabilidad del Banco Central condicionará su acceso al crédito productivo y a la vivienda en el mediano plazo, restringiendo la movilidad social en un contexto de persistente presión sobre el ingreso familiar.
