La medida de fuerza dispuesta en las terminales del país mantiene frenada la navegación de la marina mercante. La promulgación del decreto oficial generó una fuerte reacción gremial que paralizó los embarques en todo el territorio provincial.
La protesta impulsada por los especialistas fluviales abarca desde el extremo sur hasta los muelles del río Paraná. En este complejo panorama logístico el impacto se siente fuertemente sobre las estaciones portuarias de Timbúes, San Lorenzo y Gran Rosario.
Los profesionales nucleados en el sector cuestionaron duramente la eliminación de barreras para la contratación de maniobras. Asimismo, las presentaciones judiciales anunciadas sostienen que la apertura normativa atenta contra la seguridad náutica de los principales cursos fluviales del país.
Por otro lado, la autoridad marítima emitió notificaciones perentorias exigiendo el restablecimiento inmediato del servicio público. De esta forma las autoridades buscan destrabar los amarres, aunque los trabajadores ratificaron el paro manteniendo únicamente guardias operativas estratégicas.
La paralización de la flota mercante genera millonarias pérdidas económicas en las actividades de comercio exterior. La resolución del conflicto portuario resultará clave para normalizar la salida de cosechas y mercaderías durante los próximos días.
