El contingente militar intenta estabilizar la situación humanitaria luego del masivo cruce marítimo desde Marruecos. La intervención del ejército español busca contener la crisis tras registrarse más de cincuenta personas ahogadas en las aguas del Mediterráneo.
Las autoridades ibéricas confirmaron que se activaron procedimientos de repatriación para miles de personas que ingresaron a la ciudad autónoma. Por su parte los organismos de asistencia saturaron sus instalaciones operativas ante el continuo colapso de la franja limítrofe.
Durante la jornada se reportó la devolución de más de cuarenta mil migrantes hacia territorio marroquí en operativos conjuntos. Sin embargo las autoridades locales solicitaron decretar el estado de emergencia nacional ante el constante desborde de los pasos fronterizos en la región del norte africano.
En ese marco, la oposición política reclamó un envío masivo de recursos logísticos para blindar la seguridad del territorio europeo. De esta forma los dirigentes ibéricos debaten la modificación de las leyes de extranjería para permitir expulsiones sumarias inmediatas desde el mar.
El cierre preventivo de los pasos limítrofes entre Marruecos y Melilla fue anunciado para evitar nuevos episodios de colapso migratorio. Las fuerzas de seguridad internacionales mantendrán los patrullajes preventivos durante todo el fin de semana en la zona costera.
